Evita el virus ‘estoy liado’

Evita el virus ‘estoy liado’

500 398 Carlos Martín

Tan español, tan nuestro y por lo que me toca, tan canario. ‘Estar liado’ significa que estás sobrecargado de tareas y no puedes hacer más, no hay espacio para nada ni nadie hasta que lo resuelvas. Es una de las frases que más escucho entre – currantes – llámense emprendedores, Pymes o freelance. Todos están muy ocupados. Y los que lo suelen decir, muy ocupados para hacer lo realmente importante.

Infectados por el virus

Se les conoce con sólo verles y escuchar su forma de hablar, como hacen su trabajo y su manera de contarte sus logros – envueltos en un bello lazo de stress por la dificultad de gestionar tanto trabajo – Estar liado, no tiene para ellos nada de bueno. Nada.

La (mala) gestión del tiempo

Algo que he visto después de casi 20 años trabajando con personas de cara al público y 5 de ellos en gestión o participando en proyectos es que ‘estar liado’ significa:

  1. No me interesa.
  2. Tengo miedo de hacerlo.
  3. No quiero decirte NO directamente.
  4. Tengo otras prioridades y no eres tú.

Y por supuesto, el tiempo que se invierte en el trabajo SU trabajo es de poca calidad: tareas inconclusas, reunionitis, contestar correos al momento, estar enganchado al WhatsApp en vez de hacer llamadas, hacer exceso de llamadas o falta de orden y disciplina. Hacen que la jornada se acorte a 2 horas efectivas, el resto sólo es pérdida de tiempo.

Por otro lado está mal visto hacer las cosas rápido, nuestra pobre cultura laboral nos inculca que para hacerlo ‘bien’ hay que hacerlo ‘lento’ o ‘complicado’ para darle más importancia. El hacerlo bien no tiene nada que ver con la velocidad, al contrario, el hacerlo rápido y bien es un plus que muchos quieren pagar.

viendolas venir

Viéndolas venir

Estar liado para tus clientes

Me ha pasado ya unas cuantas veces con algunos nuevos emprendedores, que cuando la curva de trabajo aumenta, a quien primero le dicen que ‘esta liado’ son a los clientes de confianza. A esos que le ayudaron a subir – sus primeros prescriptores – que recomendaron su trabajo y por supuesto trajeron nuevos clientes. También decae el buen humor y la sonrisa que vende.

He visto como por ‘estar liado’ a estos primeros clientes se les trata con tanta confianza que el buen servicio decae, se anteponen los nuevos clientes a ellos, hay retrasos en entregas o incluso, retrasos para pagarte. La confianza rota no hay Gotita que la pegue.

¿Y entonces?

¿Y entonces?

¿Estás a tiempo?

Siempre hay tiempo para arreglar, mejorar o incluso si es te descubres diciendo por primera vez ‘estoy liado’.  Aquí te dejo unas recomendaciones:

No confundas ocupado con enfadado. Suele pasar que la gente muy ocupada está de mal humor. ¿Quién te dijo que tienes que tener cara larga por tener muchos clientes? Quítate ese cliché de tu cabeza. La gente de éxito suele sonreír, y sabe que su sonrisa vende.

La confianza, da asco. Es una frase muy canaria que bien entendida, puede decirnos que confianza no es ser confianzudo. No estires la paciencia de tus primeros clientes – ni del resto – cuida, mima y sobre todo recuerda que muchos de ellos han sido y son un puente para que otras personas te conozcan. Es de bien nacido ser agradecido.

Analiza tu trabajo, lo que haces te hace. Cada mes has una lista de las cosas que hiciste bien y las que no. En qué perdiste tiempo, qué hiciste mejor y más rápido y trata de crear tu proceso de trabajo. Cuando comienzas a trabajar te haces en base a lo que conoces, a las ideas que tienes de lo que debes hacer. Dirígete a ser excelente con cambios en base al análisis de tu día a día.

Compensa las esperas. Lo hacen las grandes empresas y tú también puedes hacerlo. Si sabes que, al entregar tarde un pedido prometes hacer un descuento por retraso, te matarás por entregarlo a tiempo ¿verdad?.

Di la verdad, siempre. Somos personas y además del trabajo tenemos más vida y nos pueden pasar cosas imprevistas. Si enfermas, sufres un duelo, accidente, o simplemente el cúmulo de tareas de abruman, DILO. Cuando tus clientes no saben de ti pueden hacerse ideas equivocadas, si colapsa tu servicio de entrega DILO, si tienes problemas personales DILO.  Y claro, cuando lo digas también ofrece una solución. Dí que harás para enmendarlo. En estas situaciones demuestra a tus clientes temple y excelencia.

Copia lo bueno. También eres cliente de alguien. Aprende viendo y poniendo en práctica a tu forma, lo que otros hacen contigo. Se aprende viendo a los demás, no a tu ombligo.

Vengo de rojo. Cuidado.

Te lo digo, por experiencia

No te ‘suelto el rollo’ porque vaya de bueno, de perfecto. Cada solución o ejemplo que te doy ha sido vivido y puesto en práctica. También estuve infectado. Muchas veces dije ‘estoy liado’ y luego me di cuenta de los resultados – de los malos resultados – en mi trabajo y sobre todo, de lo que las personas pensaban de mi. Esas personas que además eran mis clientes.

Debes ganarte buena reputación, eres lo que haces y más aún, como lo haces. Recuérdalo siempre.

Gif surrealistas gracias a johnnythehorse.tumblr.com

Carlos Martín

Amo parir ideas y verlas crecer. Diseño Web y Visual Merchandising para Pymes. Trabajo también en LAVLAV.eu

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2 comentarios
  • El artículo me sugiere muchas reflexiones y hasta me trae a la mente algunas experiencias propias que revisaré a la luz de tu análisis. Lo contaría aquí, pero… “estoy liado” XD

    • Ya te digo,también he dicho muchas veces – al oírme en otros – desperté del letargo de quejarme. Anda anda! Si eres buen ejemplo chico! cuenta! :D !!!

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Carlos Martín

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